Paraísos fiscales ¿a dónde va nuestro dinero?

Con motivo de la actual crisis mundial, cada día se habla más de los paraísos fiscales. Pero ¿qué son los paraísos fiscales? Gran parte de la riqueza mundial está oculta en 72 paraísos fiscales repartidos por todo el planeta con la única finalidad de evadir impuestos. Resulta preocupante porque este sistema fraudulento pone en peligro la economía mundial y propina un golpe fatal al desarrollo de los países pobres. Dónde están, cómo funcionan y quiénes son los beneficiarios de los limbos financieros son algunos de los aspectos que aborda esta magnífica serie de Documentos TV.

Cada céntimo que un contribuyente no paga lo paga otro contribuyente. La factura de los evasores de impuestos la pagan los contribuyentes honestos. Liechenstein, Suiza, Bermudas, Islas Vírgenes, etc. son países donde banqueros de todo el mundo depositan su dinero, y responsables de la ruina de otros países. Este vídeo está dedicado a Ghana, el paraíso fiscal número 73 del mundo y explica de forma sencilla porqué no es bueno para el país.

Centros de servicios financieros es la denominación oficial del Fondo Monetario Internacional para referirse a los paraísos fiscales. Así funcionan: los ricos se hacen más ricos sin pagar impuestos, mientras se supone que los pobres tendrán trabajo para pagar impuestos. La realidad, sin embargo es muy distinta: los accionistas aumentan sus beneficios mientras que los pobres son cada día más pobres.

Tres días, 1320 dólares, una tarjeta de crédito, una fotocopia del pasaporte, y tres días de espera, es todo lo que se necesita para disfrutar de las ventajas que ofrecen los paraísos fiscales como las Islas Vírgenes. ¿La economía mundial se beneficia de los paraísos fiscales? Los ciudadanos  sin seguros sociales deben apañárselas como pueden sin servicios sociales mientras las grandes corporaciones aumentan sus beneficios evitando el pago de impuestos, cometiendo fraude fiscal a gran escala.

En el Reino Unido hay dos clases de ciudadanos, los británicos, que pagan impuestos sobre todos sus ingresos y los extranjeros que solo pagan impuestos sobre los beneficios obtenidos en este país, pero no en cualquier otro, eso es un paraíso fiscal, un lugar donde los extranjeros ricos no pagan impuestos. Un sistema que pone en peligro las democracias. Los Rolling Stones no desarrollan su actividad en los Paises Bajos ni en las Antillas Holandesas, pero es allí donde pagan sus impuestos. Y no son los únicos, otra estrellas del rock, como Bono, se han apuntado al carro.

Los paraísos fiscales sumergen nuestra economía en la opacidad. Los paraísos fiscales toman el dinero del 80% de los habitantes del planeta para entregárselos al 20% restante.  Por lo que los impuestos no son repartidos equitativamente entre los ciudadanos, tal como señala el artículo 13 de la Declaración de los Derechos Humanos de 1789.

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